Se trata de sistemas diseñados como túneles para proyectos con un elevado número de piezas que se van a procesar en plantas automáticas y continuas de recubrimiento en polvo, donde se lavan y limpian las piezas de trabajo.
El principio fundamental del proceso es desengrasar primero las piezas mediante el proceso químico adecuado y, a continuación, preparar las piezas para la pintura creando una fina capa de protección en sus superficies. A medida que las piezas pasan por las zonas activas del túnel, se realiza la limpieza y el tratamiento de la superficie mediante el proceso químico adecuado.
En los túneles de tratamiento de superficies hay secciones activas separadas para cada fase del proceso químico. Cada sección activa tiene su propio depósito químico, sistema de bomba de circulación y zona activa de pulverización.
Al final del proceso, las piezas deben secarse rápidamente.
Existen distintos procesos químicos para materiales férricos, de aluminio o aleaciones.
Nuestro departamento de ingeniería tiene en cuenta muchos parámetros para el diseño, pero en general se tienen en cuenta la materia prima de las piezas, la proporción de contenido de aceite de las superficies, el entorno interior o exterior en el que trabajarán los productos finales y el periodo de garantía previsto.
Una selección incorrecta o incompleta del proceso puede dar lugar a mayores costes de explotación, problemas de calidad en el producto final, uso excesivo de agua o productos químicos y, en consecuencia, mayores costes de producción. Por lo tanto, al principio del proyecto debe tenerse en cuenta el asesoramiento del proveedor de productos químicos a la hora de seleccionar el proceso.
Dado que cada proyecto es único, nuestro departamento de ingeniería combinará su proyecto con sus 20 años de experiencia y le proporcionará un proyecto diseñado exclusivamente para usted.