Las cabinas de chorro de arena manuales son económicas y versátiles, y pueden utilizarse con diversos abrasivos. Cuentan con puertas que se abren por ambos lados para un uso ergonómico.
Están fabricadas en chapa metálica, y tanto el interior de la cabina como el de las puertas están recubiertos con goma resistente al desgaste. Las puertas incorporan juntas de refuerzo especiales para un sellado hermético.
En la parte frontal de la cabina hay dos orificios para la aplicación manual. Estos orificios alojan guantes reemplazables de larga duración y una ventana panorámica con cristal. Opcionalmente, se puede añadir un soporte portátil y una plataforma giratoria en el lateral de la cabina.
El circuito de aire comprimido incluye varios componentes, desde un filtro de aceite y agua hasta un regulador de presión y una válvula de pedal con bloqueo. También se incluye una boquilla de chorro de arena de carburo de boro de larga duración.